10 años de Bitcoin

Ya no solo se trata de un juego de geeks y una declaración frontal contra lo establecido.

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Hace diez años, cuando el banco de inversiones Lehman Brothers se declaraba en bancarrota y la economía mundial estaba cayendo en una grave crisis económica, la idea de una moneda digital alternativa se hacía realidad. El 3 de enero de 2009, Satoshi Nakamoto minó con éxito el bloque génesis, dando la patada inicial a la cadena de bloques de Bitcoin.

En los últimos 10 años, bitcoin se ha transformado, de un juego de geeks y una declaración frontal contra lo establecido, a un nombre muy familiar para casi todas las personas.

Quizás lo más atractivo y, al mismo tiempo, misterioso acerca de bitcoin es su origen. Este sistema de pagos fue inventado por un criptógrafo anónimo que usaba el pseudónimo de Satoshi Nakamoto. Él escribió el libro blanco de bitcoin.

Hasta ahora, su identidad real se desconoce y las teorías conspirativas que han surgido gracias a este misterio no develado son innumerables. Lógicamente por su nombre, se alega que puede ser alguien de origen japonés. No obstante, teniendo en cuenta el perfecto inglés con el que escribía y que el software de bitcoin no se etiquetaba en japonés, muchos creen que esto es poco probable.

La ortografía y dichos británicos como «bloody hard» hacen pensar que este personaje era de origen inglés. Otros piensan que un código de software tan brillante e innovador no pudo ser escrito por una sino por varias personas. Los más radicales afirman que bitcoin fue inventado por una inteligencia extraterrestre.

En 2011, cuando bitcoin comenzó a ganar popularidad, Satoshi dejó de tener actividad en el foro de desarrolladores. Gavin Andresen, un ingeniero de software, asumió la batuta del desarrollo del software de código abierto de bitcoin. A pesar de su retiro, Satoshi no se fue con las manos vacías, se calcula que acumuló alrededor de 1 millón de BTC antes de desaparecer.

El totalitarismo financiero terminó el 3 de enero de 2009 con la invención de Bitcoin y el minado del ‘bloque génesis’. – Andreas Antonopoulos

El concepto de bitcoin, según su libro blanco, es sencillo: “una versión puramente electrónica de dinero entre pares que permite que los pagos en línea se envíen de persona a persona sin pasar por una institución financiera”. Satoshi había resuelto el problema del «doble gasto» que otras monedas digitales fallidas como e-Cash o DigiCash no lo consiguieron.

Teniendo en cuenta que bitcoin no es más que código de software —al igual que una foto, un archivo de audio o una hoja de Excel—, se debía encontrar la manera de impedir a toda costa que pueda ser copiado indiscriminadamente. Para lograr este objetivo y asegurarse de que las transacciones no requieran de un tercero, bitcoin emplea, entre otras tecnologías, la cadena de bloques que, en pocas palabras, es un libro contable distribuido e inmutable que puede guardar cualquier tipo de datos.

La red registra en tiempo real y públicamente las transacciones que ocurren. Cada una de ellas se almacena en un bloque de la cadena de bloques, creando un registro secuencial ordenado cronológicamente que no puede ser alterado o borrado y que contiene absolutamente toda la historia de las transacciones.El registro se replica en todos los nodos distribuidos alrededor del mundo, 10.329 al momento de escribir esta nota.

Hitos importantes de bitcoin

La primera transacción de bitcoin se realizó el 12 de enero de 2009, entre Nakamoto y el fallecido Hal Finney, quien fue uno de los primeros contribuyentes de este proyecto. Nakamoto envió a Finney 10 BTC como prueba, mientras que el científico informático comenzó a minar bloques por su cuenta.

Diez meses después, el 5 de octubre de 2009, el New Liberty Standard estableció el primer tipo de cambio de bitcoin frente al dólar estadounidense: un dólar equivalía a 2.300,03 BTC.

La primera transacción de bitcoin con la que se compró un bien físico ocurrió el 22 de mayo de 2010. El programador Laszlo Hanyecz compró dos pizzas por 10.000 BTC. Al tipo de cambio de hoy, el valor de esas pizzas sería de 38,6 millones de dólares.

El 9 de febrero de 2011, bitcoin alcanzó la paridad con el dólar estadounidense. A partir de ese entonces, tan solo en cuatro meses, el valor de bitcoin se disparó a 31,91 dólares por unidad.

El 28 de noviembre de 2012, se produjo la primera reducción de la recompensa de minado, pasando de 50 a 25 BTC por cada bloque producido. El 9 de julio de 2016 ocurrió la segunda reducción de la recompensa de 25 a 12,5 BTC. La próxima reducción va a ocurrir el 25 de mayo de 2020, cuando la recompensa baje de 12,5 a 6,25 BTC.

El precio de la criptodivisa continuó subiendo en 2013, superando los 200 dólares por primera vez el 9 de abril. Antes del quinto aniversario del libro blanco, el sitio web Silk Road cerró y se incautaron 26.000 BTC, reduciendo el precio de 139 a 109 dólares por unidad en pocas horas. En noviembre de 2013, el valor de un solo bitcoin alcanzó la paridad con el de una onza de oro, sin embargo, esta hazaña duró algunos días ya que al cabo de un mes el precio cayó a 600 dólares.

El año 2017 marcó el comienzo de lo que sería la carrera alcista más grande de la historia de bitcoin. Habiendo superado la marca de 1.000 dólares tres años antes, el 2 de enero de 2017 volvió a hacerlo. El 11 de junio, cruzó la marca de 3,000 dólares por primera vez, en medio de un arduo debate que se hallaba en curso sobre las posibles medidas para solucionar los serios problemas de escalabilidad que afectan a la blockchain de Bitcoin.

Como era de esperarse, parte de la comunidad no estuvo de acuerdo con los cambios propuestos, por lo que el 1 de agosto ocurrió la bifurcación dura de la cadena de bloques de Bitcoin que dio origen a Bitcoin Cash. Aún así, su valor continuó incrementándose y superó la marca de los 5.000 dólares el 2 de septiembre de 2017. A

partir de octubre, luego de la corrección de rigor en su precio, bitcoin emprendió una agresiva carrera alcista superando los 10.000 dólares el 29 de noviembre. La criptomoneda continuó ganando valor a medida que los inversores se apresuraban a unirse a la acción. Finalmente, rompió la barrera de los 20.000 dólares en diciembre de 2017.

Para no alagar la historia, durante todo el año 2018, bitcoin ha sufrido importantes correcciones en su precio, perdiendo más de cinco veces su valor en relación con el máximo alcanzado en 2017.

El futuro del dinero

Cuando hablamos de bitcoin no solamente hablamos de una moneda, estamos siendo testigos de la refundación de los sistemas sociales que nos han fallado constantemente: los estados y la banca. Sistemas abiertos, horizontales y descentralizados están reemplazando a los sistemas jerárquicos basados en paradigmas del siglo XVIII.

Más de dos décadas después de la invención del automóvil, los medios de comunicación masiva seguían diciendo que los vehículos eran unas maquinas ruidosas y sucias, que no podían llegar a todo lado, que se dañaban constantemente, que eran inferiores a los caballos, que solo los raros los usaban y que eran peligrosos para los conductores y los transeúntes. Lo mismo ocurrió con la electricidad, se decía que era una tecnología sumamente peligrosa que incendiaba los hogares y que electrocutaba a sus usuarios.

En ambos casos, la opinión predominante ignoraba que aquellos eran inventos que estaban cambiando al mundo y mejorando la vida de la gente. Sin embargo, los automóviles desplazaron a los caballos como un medio de transporte más cómodo y rápido y la electricidad reemplazó al uso de combustibles fósiles para iluminar los hogares de una forma más barata y segura. De igual forma, el correo electrónico terminó con el trabajo de los carteros y la fotografía digital acabó con el negocio de la fotografía análoga de Kodak.

Al final de cuentas, el avance tecnológico termina por reemplazar los paradigmas anacrónicos, a pesar de que los cambios usualmente generan resistencia y temor. Las personas no abandonarán los antiguos modelos de organización por otros nuevos hasta que la propia inercia del movimiento arrastre a las masas hacia estas nuevas organizaciones cuando se convenzan que los resultados obtenidos con ellas son superiores.

En la actualidad, los detractores de bitcoin dicen que es una tecnología extraña y complicada que da refugio a estafadores, terroristas, narcotraficantes, hackers, ladrones y lavadores de dinero. Pero lo más seguro es que bitcoin dejará de lado a bancos y estados-nación cuando haya terminado con el monopolio de emisión monetaria. La única innovación que ha generado la banca por sí misma en los últimos 50 años han sido los cajeros automáticos y las tarjetas de crédito. Bitcoin va a ganar porque es abierto y en un entorno descentralizado florecen fácilmente la creatividad, la cooperación y la innovación.

La innovación detrás de bitcoin

El dinero es la tecnología más antigua creada por la humanidad, se cree que precede a la invención de la escritura. Según señala Andreas Antonopoulos, en la historia del dinero han existido seis cambios o avances fundamentales: trueque, abstracción de valor (conchas, piedras, cuentas, plumas, sal), metales y piedras preciosas, dinero de papel, dinero plástico y dinero digital.

Es importante comentar que el concepto de moneda digital no es nuevo, empezamos a utilizar este tipo de dinero durante la década de 1970, cuando los sistemas informáticos hicieron posible que los bancos den el salto del mundo análogo al digital. Hoy solamente el 8% de los dólares que circulan en el mundo están representados por billetes y monedas, el 92% restante circula electrónicamente y se registra en los libros contables de los bancos centrales y privados.

Existen más de 200 monedas fiat en el mundo, pero solo una de ellas es global. Hay más de 200 monedas controladas por los gobiernos y los bancos centrales, pero hay un puñado de monedas digitales controladas por todos. – Andreas Antonopoulos

Bitcoin no es una organización ni una empresa, es un protocolo como el Internet. No tiene dueño, es una red distribuida de computadores que operan a través de un algoritmo matemático de consenso que establece las reglas del juego, procesa y valida las transacciones.

Bitcoin no es dinero, no es un sistema monetario, no es una compañía, no es un producto, no es un servicio al que te afilias. El dinero es su primera aplicación y va más allá de una moneda digital. Es el concepto de la descentralización aplicado a la comunicación de valor.

Su tecnología se puede utilizar para cualquier cosa que requiera de validación, certificación y consenso entre las partes: elecciones gubernamentales, registro de activos, posesión de acciones, notarización de actos públicos, pronóstico de eventos, etc.

El 3 de enero de 2019, la blockchain de Bitcoin y su criptomoneda nativa (bitcoin, con minúsculas) cumplen 10 años. Aún quedan muchos desafíos que superar, pero lo importante ya ocurrió: se demostró que el dinero puede ser emitido por un sistema informático descentralizado que no depende de intermediarios ni de una autoridad central para su funcionamiento ni para generar confianza.

Esto quiere decir que las personas adquieren absoluta soberanía sobre su dinero. ¿Acaso esta no es una razón suficiente para celebrar?

¡Feliz cumpleaños, Bitcoin!

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