9 retos que debe superar blockchain para consolidarse

Si pretendemos que haya adopción, primero debe haber educación

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Blockchain se ha convertido en una palabra de moda, en la esperanza tecnológica de los individuos que promocionan una profunda transformación en los sectores financiero, económico, informático, social, político, de la salud, etc. Sin embargo, ¿son estas afirmaciones exageradas? ¿Puede blockchain lograr su adopción y cumplir con lo que promete? Toda nueva tecnología atraviesa por una etapa de desmesurado optimismo cuando su desarrollo es incipiente, puesto que sus implicaciones se van descubriendo sobre la marcha de implementación —al cabo de décadas en la mayoría de casos—. Este es el caso actual de las cadenas de bloques, que todavía tiene distintas barreras que superar antes de proporcionar la gran cantidad de soluciones que se le atribuyen. A continuación, exploraremos los principales desafíos que blockchain debe enfrentar para su adopción.
1. Diseño ineficiente
A pesar de los beneficios que ofrecen las cadenas de bloques, su diseño carece de varios atributos tecnológicos que la hacen poco accesible tanto para los desarrolladores como para los usuarios. Salvo muy pocas excepciones, las aplicaciones blockchain y las billeteras de criptomonedas no son lo suficientemente amigables para el usuario promedio. Todavía se requiere de ciertas habilidades informáticas específicas para poder usar adecuadamente esta tecnología. Debido a su etapa experimental, existen serios defectos o errores en el código que pueden ser aprovechados por piratas informáticos para atacar los sistemas, robar información e incluso dinero. Este problema ha sido evidente en las dApps de Ethereum. Si bien es cierto que los desarrolladores de las blockchains públicas trabajan incansablemente para ir solucionando estas limitaciones, aún no están parcialmente resueltas siquiera.
2. Relación con actividades criminales
Casi como una leyenda urbana, se han creado una serie de mitos, la mayoría falsos, en torno a la utilización de las criptomonedas para actividades delictivas y lavado de activos. Muchos afirman, erróneamente, que las transacciones de bitcoin y otras criptomonedas son anónimas, cuando no hay nada más lejos de la realidad. Blockchain permite auditar las transacciones en tiempo real y de manera pública, incluso es posible identificar al emisor y al receptor con relativa dificultad, pero en todo caso se puede hacerlo. En este sentido, conviene hablar de pseudoanonimato en lugar de anonimato. ¿Las criptodivisas son adecuadas para lavar activos y cometer delitos? La respuesta es no. El dinero fiduciario en efectivo seguirá siendo el preferido. A pesar de lo dicho, el hecho de que se relacione a las criptomonedas con actividades criminales afecta seriamente su reputación, impidiendo su legitimación y adopción. Nadie quiere ser relacionado con el crimen.
3. Escalabilidad
Las cadenas de bloques funcionan muy bien para un pequeño número de usuarios. ¿Qué pasaría cuando se pretenda llevar a cabo un uso masivo? Ya vimos las serias limitaciones en cuanto a la velocidad de procesamiento de datos de Bitcoin y Ethereum —7 y 15 transacciones por segundo, respectivamente, versus más de 2.000 en la red de Visa— durante los últimos meses de 2017. Cuando el número de usuarios aumenta en la red, las transacciones tardan más en confirmarse y el valor de las tarifas se incrementa drásticamente. Las transacciones pueden tardar días en validarse. El desafío es que blockchain logre solucionar sus serios problemas de escalabilidad relacionados con el aumento de la velocidad de las transacciones y la disminución del costo relacionado con el uso de sus servicios.
4. Consumo de energía
Las principales cadenas de bloques emplean la Prueba de Trabajo (PoW, por sus siglas en inglés) como mecanismo de consenso. Si bien esta confiere extrema seguridad a la red, no es menos cierto que los mineros consumen grandes cantidades de energía para mantener funcionando las redes informáticas distribuidas. De acuerdo a Digiconomist, actualmente, la blockchain de Bitcoin consume tanta energía eléctrica (44,83 TWh) como Iraq, país de 39 millones de habitantes. Analistas y desarrolladores discuten sobre utilizar otros algoritmos de consenso que consumen mucha menos energía como PoW, PoS, DPoS, PoA, PoET, PoC, etcétera, en reemplazo de la costosa PoW.
5. Privacidad
Como comentamos previamente, contrario a lo que se piensa, blockchain no es una red anónima que protege la privacidad de sus usuarios. Absolutamente todas las transacciones que se registran en este libro contable público pueden ser vistan por cualquier persona sin importar su ubicación. Las cadenas de bloques públicas han sacrificado la privacidad en nombre de la transparencia, la honestidad y la confianza. No obstante, está muy claro que las organizaciones no pueden funcionar debidamente sin privacidad, incluso el hecho de descuidar la gestión de la información de sus usuarios puede traerles graves consecuencias legales. El Reglamento General de Protección de Datos de la UE (GDPR, por sus siglas en inglés) aprobado el 25 de mayo de 2018, es un referente en este sentido.
6. Regulaciones
En términos generales, salvo ciertas excepciones, no existen regulaciones a nivel mundial que establezcan con claridad las reglas del juego a las que debe sujetarse el criptomundo. La llegada prematura de regulaciones puede matar la innovación, pero la ausencia de estas se puede prestar para que gente sin escrúpulos haga de las suyas y perjudique a muchos incautos. Casos de este tipo sobran, son pan de cada día.
7. Seguridad
A pesar de que la seguridad es uno de los principales atributos de esta tecnología gracias a la criptografía y a las redes distribuidas, no se puede negar que aún existen serios inconvenientes que permiten garantizar la seguridad de estas redes. Aún existen muchas fallas en los códigos que permiten ataques del 51%, por ejemplo, en el que los piratas informáticos pueden tomar control de la red. Hace pocos días, Vertcoin fue víctima de este tipo de ataque. Asimismo, recordemos de nuevo las fallas de seguridad de los contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas de Ethereum.
8. Falta de personal calificado
Dejando de lado las limitaciones técnicas del hardware y software, nos encontramos con que hay una importante escasez de personal con las suficientes aptitudes para desarrollar y administrar una cadena de bloques. Esto se debe principalmente a que esta tecnología es relativamente nueva. Estamos seguros que esta realidad irá cambiando durante los próximos años. La demanda por personal calificado es enorme, por tanto, resulta extremadamente caro hacerse de sus servicios, representando un importante factor que limita el acceso a esta tecnología.
9. Percepción pública
La gran mayoría de las personas aún no está al tanto de la existencia y el potencial que ofrece esta tecnología. Si queremos que la cadena de bloques tenga éxito, debe ir ganando aceptación. A pesar de que esta tecnología es muy prometedora, aún no se ha hecho el esfuerzo suficiente para atraer a los usuarios. Existen ideas muy confusas acerca de blockchain y las criptomonedas: se piensa que esta tecnología se reduce a las criptomonedas o que tiene ver con multiniveles, Ponzi o estafas. Antes de que la adopción general sea posible, el público debe entender cuáles son las diferencias entre las cadenas de bloques y las criptomonedas, así como destruir muchos mitos infundados por quienes no les interesa que esta tecnología se desarrolle. Parece indudable que la cadena de bloques llegó para quedarse y que inevitablemente desempeñará un rol fundamental en muchos de los sectores del quehacer humano. No obstante, este hecho está todavía muy lejos de hacerse realidad, veremos lo que ocurre en los próximos 10 años.

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