7 razones para preferir criptomonedas

Las criptomonedas permiten tener el máximo control sobre nuestro dinero

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En los países en vías de desarrollo,  los ciudadanos no gozan de una infraestructura financiera que permita acceder a una porción de oro como método de ahorro y refugio de valor. Del mismo modo, la compra-venta libre de divisas fuertes generalmente está restringida o totalmente prohibida como en el caso de Venezuela.

Bitcoin, en cambio, es una red informática de código abierto, transnacional y neutral que permite participar a cualquier persona sin autorización de una organización o país. Se puede acceder desde cualquier lugar del planeta, puesto que las transacciones de bitcoin incluso pueden transmitirse por ondas de radio o vía satélite.

Bitcoin y las demás criptomonedas surgieron como una solución financiera a varios problemas que enfrenta actualmente el sistema tradicional. A continuación, conoce siete razones específicas.

1. Fraude

Las criptomonedas no pueden ser falsificadas ni sus transacciones revertidas arbitrariamente por el remitente ni por la coacción de las autoridades, tal y como ocurre con las transacciones bancarias y las realizadas con tarjeta de crédito o débito.

2. Liquidación inmediata

La latencia de una transacción —es decir, la velocidad con la que esta se liquida— dentro de una cadena de bloques es muy breve. En unos cuantos minutos, la transacción ya no puede ser revertida o detenida.

Por lo tanto, es más rápida que las liquidaciones del mercado de valores, que toma tres días, y que los pagos con tarjeta de crédito, que toma de dos a cuatro meses. La baja latencia de blockchain permite transferir cualquier tipo de propiedad, ya sea digital o física, de forma casi instantánea.

Como dato curioso y bastante molesto, llevo esperando 32 días por la acreditación y liquidación de una transferencia en dólares desde un neobank ubicado en Singapur hasta una cuenta bancaria en Perú. El banco remitente no logra encontrar dónde se encuentra el dinero. Sí, ¡es patético!

3. Tarifas más convenientes

El costo aproximado de una transferencia bancaria internacional es de 50 dólares, dado que el banco emisor, el receptor y todos los bancos intermediarios que participan en la transacción se llevan una parte del pastel. Si hablamos de transferencias de dinero realizadas por servicios de pago como Western Union o MoneyGram, la comisión que ellos reciben puede llegar a ser del 7% del monto total de la transacción. Por esta razón, el movimiento internacional del dinero por los medios convencionales resulta lento, inseguro y costoso.

Imagen: Bitcoinfees.info

En contraste, al momento de escribir este artículo, el costo de una transacción de bitcoin es de 42 centavos de dólar, sin importar el monto de la misma.

4. Suplantación y robo de identidad

Las tarjetas de crédito son inseguras por defecto. Cuando realizamos una compra y entregamos nuestra tarjeta de débito o crédito al comerciante, le estamos dando acceso completo a nuestra identidad y a nuestros fondos, por más pequeño sea el monto de la transacción.

Dado que este sistema de pago extrae el monto correpondiente entregando información personal dentro de una red centralizada, un comerciante deshonesto o un hacker que ha accedido a las bases de datos puede suplantar fácilmente su identidad y robar dinero.

Las criptomonedas utilizan un mecanismo de empuje que le permite al titular enviar exactamente el monto de la compra, sin poner en riesgo la totalidad de sus fondos. Asimismo, las «cuentas y el saldo» de los usuarios de criptomonedas se encuentran en una cadena de bloques —que es inmutable— y que «vive» al mismo tiempo en todos los nodos de la red.

Si uno o muchos nodos son atacados o apagados, la cadena de bloques sigue existiendo y manteniendo la integridad y seguridad de la red. Además, la identidad de los usuarios no se relaciona con las transacciones, permitiendo el pseudoanonimato tanto del emisor como del receptor.

5. Acceso universal

Las criptomonedas representan una gran e innovadora alternativa para quienes no poseen acceso a la banca tradicional. De acuerdo a datos del Banco Mundial, 2.500 millones de personas y el 75% de los pobres no tienen acceso a servicios financieros formales por diversas razones.

Las criptomonedas pueden hacer mucho más por la inclusión financiera que los bancos y los gobiernos y, lo más importante de todo, a una fracción del costo y del tiempo. En África —específicamente en Kenia, Uganda, Tanzania y Ruanda— desde el 2011, existe M-Pesa, un sistema de pagos móvil no bancario que cuenta con más de 14 millones de usuarios. Recientemente, M-Pesa ha anunciado la incorporación de una billetera de bitcoin a sus servicios de pago, por lo que ahora uno de cada tres kenianos posee un monedero digital de bitcoin.

Las criptomonedas proponen cambiar el paradigma del dinero basado en las instituciones hacia el dinero basado en la informática. Estas instituciones centralizadas y jerárquicas tienen el poder de censurar, confiscar y cambiar las reglas del juego de la circulación de una moneda.

En contraste, las criptomonedas son de alcance universal y nadie tiene el poder de censurar, confiscar, congelar o cambiar abusivamente las condiciones del funcionamiento del sistema. Al contrario, la gente goza del control y pertenencia absoluta de su dinero.

6. Descentralización o distribución

Una red global distribuida de computadoras utiliza la tecnología de la cadena de bloques para administrar en conjunto —a través de unas reglas de consenso establecidas por un algoritmo— la base de datos que registra las transacciones de bitcoin y otras criptomonedas. En otras palabras, bitcoin es administrado por su red informática, no por una autoridad central que también actúa como intermediario en muchos casos.

Esto quiere decir que la confianza ha evolucionado desde los agentes que constantemente nos fallan hacia una etapa distribuida en la que las personas confiamos en desconocidos por medio de la tecnología. La distribución significa que la red —y sus transacciones— opera de usuario a usuario sin la participación de un intermediario bona fide.

7. Irresponsabilidad gubernamental

Los gobiernos suelen abusar de su facultad de emisión monetaria para mantener liquidez y cubrir su permanente déficit ocasionado por su enorme gasto público y deuda. Sacrifican inmisericordemente a los ciudadanos, mermando la capacidad adquisitiva mediante la inflación y la devaluación del dinero.

No somos más que los conejillos de indias de los bancos centrales, de los ministros de finanzas y muchos otros políticos y burócratas que se creen infalibles en el manejo de la economía de un país. En muchos casos, la realidad ha demostrado su incompetencia y avaricia, los políticos son los principales responsables de las crisis económicas que dejan en la pobreza a millones.

Las criptomonedas han dejado en manos de las matemáticas —que son objetivas, no tienen sentimientos, caprichos, prejuicios ni presiones de ningún tipo— el manejo de la política monetaria de la red. La oferta monetaria, la tasa de emisión y algunas otras variables son controladas por un algoritmo de consenso distribuido que define el comportamiento de la red sin la participación de una autoridad central o intermediario de confianza. Esta condición podría significar la desaparición de las crisis económicas.

Conclusión

El atractivo futuro de las criptomonedas consiste en permitir a las personas el máximo control sobre su dinero con transacciones globales rápidas, seguras y con tarifas más bajas. Para los ciudadanos de los países del tercer mundo, víctimas frecuentes de gobiernos populistas, totalitarios y corruptos, las criptomonedas representan una gran oportunidad para alejar sus garras e injerencia de nuestras vidas.

Cuando las criptomonedas sean entendidas, valoradas y usadas correctamente, se iniciará una irreversible y fundamental transformación del sistema económico mundial.

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