La Incepción de Academia Blockchain

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Academia Blockchain, así se llamaría, no Academia Cadena de Bloques, como alguna vez había propuesto. Era el momento de tomar la decisión y salir al aire, el precio del Bitcoin había pasado los $2000 dólares y prometía seguir subiendo. El mercado hispanoablante, y quién sabe tal vez también el resto del mundo, estaba infestado de pirámides y estafadores. Cada vez que surge una nueva tecnología, hay sanguijuelas que se aprovechan de la ignorancia de la gente para sacarle hasta el último centavo posible, sin importar si se trata de unos ahorros acumulados por años con la esperanza de alguna vez ver una vida mejor. Así, vi a un amigo poner lo poco que le sobraba de su trabajo como bibliotecario en una aleación oscura que se podría llamar BitGold One Charity Q Club.

 

En ese tiempo trabajaba como “lead developer” en Fullstack, una empresa de desarrollo de aplicaciones. El app estaba casi listo y yo planeaba mi viaje, a fin de cuentas, tenía que salir y dar la vuelta al mundo, ese era el plan que había armonizado recelosamente desde hace varios años. Trabajaría a distancia e iría de país en país, mirando. Unos meses antes del viaje, sin embargo, levantamos algunas cervezas con Diego y decidimos hacer algo al respecto de este mundo, a fin de cuentas, los cambios en la conciencia son catalizados por cambios en la tecnología. Y la cadena de bloques tiene un potencial enorme para liberar o esclavizar, el resultado depende de si la gente comprende los beneficios y los riesgos. “El viaje podría ser un plus”, aclaraba Diego mientras yo sorteaba en mi mente el tiempo que me quedaría libre después de desarrollar apps, visitar ciudades y mantener un canal de Youtube.

 

Dos meses después, filmé el primer video mientras cruzaba el río Mekong en Camboya. Supe que había algo en compartir este conocimiento que me apasionaba más que revisar los git commits (código) de mi equipo de desarrollo allá en Quito. Luego, en Nepal, y con el precio del Bitcoin mucho más arriba de lo que me hubiera imaginado, renuncié y me dediqué por completo a Academia Blockchain.

 

No imaginé que nuestro equipo crecería tanto, Paz, Ahra, Juan Francisco, Saúl y Ricardo, y más amigos detrás de nuestra página web y nuestras redes. Ahora, con las criptomonedas por el suelo y en el umbral de un 2019 muy agitado, me enfrento a una decisión dura, pero fácil de tomar. Si quiero continuar mi viaje, debo trabajar para una empresa de desarrollo y sentarme a codear; o tocar guitarra y continuar como mochilero por el África y Brasil; cualquiera de las dos opciones me impide tener el tiempo que Academia Blockchain realmente necesita. Los lugares no se irán a ningún lado, ya caminaré por el Kilimanjaro en otro momento de mi vida. Ahora, feliz de haber encontrado algo que me apasiona tanto como para terminar mi viaje, me alisto para regresar a mi Latinoamérica querida.

 

Vamos a producir el mejor contenido sobre esta tecnología que el internet haya visto, mejor que lo que hay en inglés. Después de todo, desde Argentina hasta México y España, se comparte un idioma. Y, nuestro continente tiene más potencial que el resto del mundo, en donde las instituciones financieras tradicionales quizás ya controlan demasiado. Dicho esto, levanto una cerveza en nombre de Academia Blockchain que cumple el primer año de vida! Muchas gracias a todos ustedes por leernos, vernos y escucharnos, y comentarnos y trollearnos y compartirnos. Un gran abrazo!

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