Los diferentes rostros de blockchain, parte 3

Las cadenas de bloques privadas pueden ser ideales para el sector empresarial

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En la segunda parte de este ensayo, exploramos brevemente los diferentes mecanismos de consenso que utilizan las cadenas de bloques públicas, las blockchains sin criptomonedas y las cadenas laterales, secundarias o hijas. Ahora bien, retomemos lo que quedó pendiente.

Blockchains cerradas o privadas

Revisemos, a continuación, los puntos clave para distinguir entre una cadena de bloques y una que no lo es. No se trata de una cadena de bloques cuando:

  1. podemos reemplazar fácilmente la palabra «blockchain» con el término «base de datos»,
  2. no es abierta, distribuida, sin fronteras, neutral y resistente a la censura —no es una tecnología innovadora, es más de lo mismo disfrazado de algo nuevo—,
  3. restablece la confianza en intermediarios —un grupo reducido de usuarios—, es solo una base de datos común y corriente parcialmente distribuida con un nombre bonito.

El hecho de que una cadena de bloques sea abierta y pública significa que la capacidad de la red para escalar es muy limitada. Adicionalmente, la transparencia de una cadena abierta significa que la privacidad de los usuarios se ve comprometida seriamente. Estas dos condiciones podrían hacer que una cadena de bloques abierta sea completamente inútil para el sector corporativo que, debido a la naturaleza de sus actividades, requiere de un alto grado de escalabilidad y privacidad.

Mira también: 11 mitos de la cadena de bloques que debes saber

En este sentido, surgió la idea de construir una cadena de bloques que sacrifique a la apertura, la transparencia y la inmutabilidad en beneficio de la escalabilidad y privacidad. El consenso se logra a través de permisos concedidos a un consorcio de nodos.

Hay algunos intentos de blockchains privadas. Un enfoque es hacer esto por medio de cadenas laterales —de las que hablamos anteriormente— como Blockstream y Rootstock. Estas usan cadenas laterales cerradas y federadas para superar las limitaciones de las cadenas públicas y abiertas con el fin aumentar la privacidad de las transacciones e implementar contratos inteligentes privados. Lisk, plataforma que permite la creación de DApps empleando JavaScript, ofrece la opción para crear cadenas de bloques privadas.

Existen empresas y consorcios que han desarrollado cadenas de bloques privadas desde cero. Actualmente, hay una inmensa variedad de blockchains privadas y cerradas desarrolladas con el objetivo de cumplir diversos fines. Aún no existe ningún tipo de estándar que defina su interoperabilidad ni una cadena de este tipo que haya asumido un liderazgo evidente.

Algunos de los intentos más populares en este ámbito son Corda creada por R3, cadena de bloques creada para convertirse en una red de transacciones financieras entre bancos. Ethereum Enterprise Alliance es un proyecto cuyo objetivo es crear una versión cerrada de Ethereum que satisfaga las necesidades de las empresas en cuanto a privacidad y escalabilidad sin dejar de ser compatible con Ethereum y sin sacrificar sus virtudes.

Monax, por su parte, es un «framework» de blockchain que permite a las compañías construir, ejecutar y alojar su propia cadena de bloques y ejecutar aplicaciones y contratos inteligentes. El proyecto Hyperledger, creado por la Fundación Linux y con colaboradores de la talla de IBM e Intel, desarrolla varios frameworks de blockchain destinados al sector corporativo e industrial.

BigChainDB es una plataforma desarrollada por la startup alemana Ascribe. Su objetivo es combinar la inmutabilidad y la seguridad características de una blockchain con la escalabilidad y capacidad de procesamiento de las bases de datos distribuidas.

Cabe mencionar que ninguno de estos proyectos privados de blockchain se encuentra en plena ejecución, salvo Corda de R3, el cual ya es empleado por varios bancos e instituciones financieras alrededor del mundo. Sin embargo, esta situación no cambia el hecho de que estas y otras iniciativas pretenden convertirse en alternativas interesantes a las cadenas de bloques abiertas y públicas, cuyo objetivo fundamental es servir al sector empresarial.

Sobre la seguridad de las cadenas de bloques privadas

Los críticos de las cadenas de bloques privadas comentan que, en cuanto a la seguridad informática, un sistema es más vulnerable cuando se lo desarrolla centralizadamente en aislamiento del exterior, porque existe uno solo o unos pocos puntos de ataque. Contrario a lo que se piensa, no es que este sistema va a permanecer libre de ataques informáticos y virus. En la mayoría de los casos, los ataques ocurren sin que los administradores de dichas redes se den cuenta; cuando lo hacen, usualmente, ya es demasiado tarde.

En cambio, un sistema distribuido, expuesto a ataques que vienen del exterior, efectivamente recibirá muchos ataques. Sin embargo, al tratarse de redes compuestas por innumerables nodos distribuidos alrededor del mundo, el riesgo de tirar abajo toda la red es mínimo.

Además que existen miles de personas que se encuentran trabajando al mismo tiempo en la identificación de ataques y en mejoras al sistema. En este proceso, la red distribuida se hace más fuerte.

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