Corea del Sur discute legislación para las ICO

Reguladores analizan recaudación de impuestos y prevención de estafas

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La primera parte de este reportaje menciona el interés de los gobiernos nacional y locales para acoger la tecnología de libro mayor distribuido (DLT), junto con otras tecnologías innovadoras. En esta sección, se profundiza sobre el interés de los legisladores por regular las ICO.

Las posibilidades de que la isla de Jeju tenga el estatus solicitado son bastante altas, puesto que los legisladores surcoreanos discuten de nuevo el proyecto de ley para ofertas iniciales de monedas (ICO, por sus siglas en inglés), vetado desde el otoño de 2017. El principal motivo para que los reguladores la aprueben podría ser los ingresos tributarios que generarían las ICO.

La promoción de estos proyectos innovadores contribuiría a la reducción del déficit presupuestario del gobierno. En junio de 2018, este índice ascendió a más de US$3.000 millones.

Bithumb, el mayor exchange digital surcoreano y el quinto en el mundo, con una facturación diaria superior a US$376 millones —según CoinMarketCap el 14 de septiembre—, pagó otra factura de impuestos por US$28 millones a mediados de abril. El mismo mes, la casa de intercambio hizo un anuncio sobre su disposición a emitir su propia moneda digital, BTHB, y ofrecerla inicialmente en Singapur por la incertidumbre regulatoria de Corea del Sur.

La moneda, al ser un activo líquido, le da oportunidad al intercambio de generar ingresos adicionales, en caso de que Bithumb prepare los pares de cambio entre BTHB y otras monedas digitales o cree la infraestructura requerida. Por lo tanto, en 2017, el beneficio neto de la compañía ascendió a US$380 millones, excediendo 171 veces la cifra de 2016.

Al momento de escribir, el intercambio no ha emitido una moneda todavía. No obstante, si la ICO se hace en otro país, solo fortalecerá el efecto dominó que ya está ocurriendo en el mercado surcoreano a medida que los proyectos digitales se van al extranjero y tienen su venta principal de activos virtuales allí.

Por ejemplo, ICON, otro proyecto surcoreano de DLT, no esperó los cambios en la política de regulación y emitió su moneda virtual ICX en Suiza, recaudando más de US$42 millones. Si asumimos que la venta inicial de monedas está por debajo del impuesto corporativo, que fue del 22% en 2017 —el año en que ICX completó la venta inicial—, el Gobierno ha perdido alrededor de US$9 millones.

Además, la empresa subsidiaria del Grupo Hyundai, Hdac BS & C, también viajó a Suiza para hacer una oferta de su moneda virtual, donde logró recaudar US$20 millones. Como resultado, el presupuesto surcoreano también se quedó sin otros US$4 millones o más.

Tal gran escasez de impuestos no puede sino irritar los nervios del Gobierno. En la primavera, la Asamblea Nacional abogó por la legalización de las ICO. La iniciativa fue apoyada por el Cuarto Comité de la revolución industrial, que recomendó a las autoridades formar un grupo de trabajo de inversores privados y funcionarios para mejorar la transparencia del mercado de activos digitales.

Ahora, solo están a la espera de la decisión final en nombre del Gobierno, que ha sido pospuesta debido a varias razones. En primer lugar, la moneda virtual aún no ha recibido una definición legal. Sin embargo, el 30 de mayo, el Tribunal Supremo de Corea del Sur decidió confiscar 191 bitcoins a ciberdelincuentes. Por lo tanto, ahora se puede considerar a los activos digitales como propiedad de valor al menos en los casos penales en trámite. Este puede ser el primer paso para determinar el estado del dinero electrónico en el país.

En segundo lugar, el sistema de registro para ICO requiere un estudio exhaustivo que reduzca el riesgo de ofertas fraudulentas. Los esquemas Ponzi están muy extendidos en Asia, incluida Corea del Sur. Por ejemplo, el 19 de abril, el tribunal surcoreano de la ciudad de Incheon condenó a dos personas que organizaron una pirámide con bitcoin. Los criminales registraron la compañía en las Filipinas y robaron más de US$24 millones, prometiendo a los inversionistas ganancias extraordinarias.

Por este motivo, el principal regulador financiero de Corea del Sur, la Comisión de Servicios Financieros (FSC) considera a la seguridad de los inversores y su protección de las pirámides financieras como una prioridad. Para resolver el problema, Corea podría implementar el modelo de Estados Unidos, donde los proyectos que se esfuerzan por atraer inversiones mediante ICO deben estar acreditados por la SEC y auditados regularmente.

Mira también: Estado de regulaciones a las ICO a mediados de 2018

Cabe destacar que las autoridades han estado luchando activamente contra otro tipo de fraude, los ataques de hackers en los intercambios digitales, imponiendo las estrictas reglas de “conozca a su cliente” (KYC). Durante el registro en las casas de intercambio, los inversores deben proporcionar datos reales que coincidan con los especificados para las cuentas bancarias. Los comerciantes ya registrados también están obligados a proporcionar información válida para continuar la negociación en los intercambios. Todas las cuentas anónimas están bloqueadas.

Además, el FSC ha publicado una guía para intercambios, con el fin de anticipar el lavado de dinero. El regulador sugiere sospechar y examinar todas las cuentas que hacen transacciones de más de US$9.000 por día o US$18.000 por semana.

El 11 de septiembre, se anunció que las reglas de KYC también deberían ser observadas por el sector bancario. Los bancos están obligados a limitar o suspender por completo el servicio a los clientes que no hayan proporcionado información completa sobre sus cuentas en monedas digitales.

Los intercambios surcoreanos han estado luchando contra la piratería informática. En junio, los estafadores lograron robar activos digitales equivalentes a US$71 millones. Coinrail fue robado primero por US$40 millones y luego el gigante Bithumb, por otros US$31 millones. Las estadísticas mundiales son impresionantes: solo en la primera mitad de 2018 se robaron US$1.100 millones.

Finalmente, la pregunta más importante —¿y los impuestos?— permanece abierta. Las autoridades aún no han proporcionado legislación fiscal para el mercado de activos digitales. De acuerdo con la fuente anónima del gobierno que informa a The Korea Times, los reguladores están discutiendo varias opciones.

Entre ellas, esta la imposición del impuesto al valor agregado (IVA) y el impuesto a las ganancias de capital —o ambos— para la comercialización de monedas, así como la recaudación del impuesto sobre la renta corporativo para los intercambios. El informante agrega que “dar paso a las ICO involucrará a los bancos locales, a los ministerios de justicia y de finanzas y a la agencia tributaria para crear transparencia. Esto permitirá que el gobierno rastree la historia del ingreso de capital a las ICO”. Quizás tendremos alguna actualización sobre este tema en la siguiente cumbre de Seúl.

Mientras esperamos, se debe señalar que, a pesar de un enfoque bastante agresivo de los reguladores hacia el mercado de activos digitales, Corea del Sur está mostrando un gran interés en las nuevas tecnologías y desarrollando opciones para su implementación. Su objetivo es resolver problemas económicos existentes.

La versión original en inglés escrita por Anastasia Ermolaeva se publicó en Bitnews Today.

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