Blockchain valora más tu privacidad que Facebook

Nuestra información monetiza los negocios de las grandes compañías informáticas.

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En el artículo La pérdida de privacidad y las redes sociales ya conversamos acerca de las serias afectaciones que sufre la privacidad de las personas cuando usan las redes sociales y mencionamos brevemente acerca del escándalo en el que se encuentran envueltos Facebook y Cambridge Analytica. Sin embargo, aún hay mucha tela que cortar.

Los recientes acontecimientos que involucran tanto a Facebook como a Cambridge Analytica han puesto en escena un tema del que no todos somos conscientes y, si lo somos, no le damos la importancia que debería tener. Lo ocurrido ha demostrado que la privacidad de las personas no se maneja con la suficiente seguridad y cautela por parte de los custodios de nuestra información.

Tanto Facebook como Google, Twitter y otras grandes compañías tecnológicas llevan durante mucho tiempo recopilando y monetizando la información de sus millones de usuarios. Es decir, sus servicios son gratuitos para los usuarios porque estos son el producto que a ellos les genera interesantes réditos económicos. Esta práctica ha sido convenientemente ignorada por los reguladores ya que ellos también se aprovechan de esta gran fuente de información.

Según las políticas de uso de Facebook, ese contrato que todos los usuarios aceptamos irrevocablemente al hacer uso de la plataforma, establece que cualquier tipo de información que los usuarios comparten –fotografías, texto, vídeos, y más– automáticamente pertenece a la plataforma y, por tanto, la empresa puede hacer uso de ella según sus conveniencias. La privacidad de los usuarios, en el mejor de los casos, es la última rueda del coche para Facebook. Como habíamos dicho antes, el compartir o vender esta valiosa información de los usuarios representa una importante fuente de ingresos para esta red social.

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook en su testimonio en Capitol Hill, dijo que “vemos a Facebook como una plataforma para todas las ideas”. No hay nada más falso. Facebook bloquea y censura contenidos que infringen sus reglas. Del mismo modo, monitorea conversaciones privadas de Messenger entre usuarios. Esta red social mantiene absoluto control sobre la información que ingresa en ella a expensas de los usuarios.

Blockchain valora más tu privacidad que Facebook

Afortunadamente, la progresiva pérdida de la privacidad de los usuarios de las redes sociales en particular, y de Internet en general, podría irse recuperando. A diferencia de Facebook, que recopila y vincula los datos que recibe por parte de los usuarios con sus identidades, la cadena de bloques –blockchain– permite la transmisión y almacenamiento de datos de una manera extremadamente segura, sin vincularlos con la identidad real del usuario.

El modelo de distribución o descentralización bajo el cual funciona blockchain ofrece a los usuarios plena soberanía sobre sus datos sin que tenga que ceder obligatoriamente su custodia a terceros. Asimismo, permite que los usuarios se beneficien de la información que les pertenece gracias a un sistema de incentivos monetarios basados en criptomonedas o tokens.

Lo más justo para el usuario sería que tenga la oportunidad de compartir su información privada y recibir una compensación económica por ello. Los consumidores son dueños de sus datos, deberían sacar provecho de eso.

En pocas palabras, la cadena de bloques almacena los datos de una manera distribuida, es decir, en cientos o miles de computadores que se encuentran a lo largo y ancho del mundo.  Estos equipos tienen una copia idéntica de la información que se encuentra protegida por técnicas de fragmentación y avanzados algoritmos criptográficos, priorizando la seguridad y la privacidad del usuario ante todo.

La cadena de bloques garantiza que un incidente de robo de información privada similar al de Facebook y Cambridge Analytica no pueda ocurrir dentro de esta red porque los usuarios gozan de la propiedad absoluta de los datos que generan y tienen el poder de decidir con quién la comparten y en qué medida.

Por ejemplo, un usuario podría vender sus datos a una empresa de marketing o a alguna otra plataforma que recopila información de los consumidores a cambio de una compensación razonable y justa. Bajo un modelo centralizado, cliente–servidor, como el que operan Facebook, Google, Twitter y otras plataformas esto es prácticamente imposible de lograr.

El ‘big data’ será reemplazado por el ‘tiny data’

Como habíamos dicho antes, el gran negocio de las empresas tecnológicas que operan en línea es recopilar y almacenar la información de sus millones de usuarios y venderla a diferentes interesados. Este gran fenómeno de recopilación de datos a escala global se conoce con el nombre de ‘big data’.

Esta gran fuente de información se ha convertido en el “sueño húmedo” de quienes se dedican al marketing porque les permite conocer de primera mano mucha información importante relacionada con los consumidores. El ‘big data’ hace posible que las empresas conozcan como nunca antes al consumidor para así venderle sus productos más eficazmente.

La aplicación de la tecnología de la cadena de bloques a la gestión de la información haría posible el surgimiento de un fenómeno sin precedentes. A diferencia de su predecesor, el ‘big data’, el cual se basa en una estructura enorme y centralizada para la recopilación y procesamiento de la información, el llamado ‘tiny data’, haría posible que la gestión de la información esté en manos de los usuarios en lugar de las grandes corporaciones.

El ‘tiny data’ podría llegar a ser igual o mucho más grande que el ‘big data’, con la gran diferencia de que los usuarios recibirían una compensación por la información que comparten con el mundo. Blockchain permite la eliminación de intermediarios en las actividades que realizan las personas. Por lo tanto, ya no sería necesaria la participación de Facebook o Google y otros intermediarios de procesamiento de datos para que los usuarios puedan interactuar entre sí y compartir su información.

La mayoría de las plataformas que utilizan la tecnología distribuida de blockchain como Steemit.com, Busy.org, Mastodon, Minds.com, Sociall.io, entre otras, están comprometidas a eliminar los costosos intermediarios que se benefician de la compra y venta de los datos de los usuarios.

Facebook y Google valoran los datos de los usuarios. Blockchain valora a los participantes.

Si los usuarios reciben un incentivo adecuado, la naturaleza de confianza y seguridad que ofrece la cadena de bloques puede ayudar a restablecer el poder del individuo. En lugar de un futuro en el que sigamos dependiendo de las grandes corporaciones multinacionales y de los gobiernos hasta para mover un dedo, blockchain propone una nueva alternativa en la que el individuo goza de completa soberanía en muchos de los ámbitos de su vida. ¿Suena bien, cierto?

En un futuro cercano es probable que los usuarios empiecen a huir de las redes sociales centralizadas como Facebook o Twitter en busca de plataformas más equitativas y seguras. Por mi parte, ya he empezado a hacerlo, ¿cuándo lo haces tú?

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